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El lenguaje y los problemas de comunicación

El lenguaje y los problemas de comunicación

El lenguaje es la herramienta que da forma a la sociedad, si estás a disgusto con la sociedad quizá tenga algo que ver la manera que tenemos de comunicarnos o quizá es porque hay un momento a lo largo de la vida que ha impedido comunicarte y realmente no es el mundo sino tú el que tienes un problema para comunicarte, no pasa nada, hay que aprender a aceptarlo e ir progresivamente quitando importancia para mejorar . Puede ser un poco de ambas, en cualquier caso tenemos necesidad de sobrevivir y para nuestra especie comunicarse es una necesidad esencial.

Podemos ser conscientes de la importancia que tiene el lenguaje en la vida del ser humano, podemos ser conscientes de las dificultades que puede atravesar un niño que tiene problemas en la comprensión del significado de las palabras y el uso que se hace de ellas , lo que supone incapacidad para entender el mundo que le rodea lo qué es bueno y qué es malo , en la propia capacidad de expresar para causar el impacto deseado en el entorno , dificultades para identificar sus emociones, incapacidad para regularse, dificultad para entender a otros (empatía) y el desarrollo habilidades sociales que les permitan comunicarse y respetar la convivencia con otros.

¿No habéis soñado alguna vez con la posibilidad de quedaros sin voz?, lo que decimos o cómo lo decimos, es una importante seña de identidad de lo que somos. ¿Sino hablamos, dejaríamos de ser lo que somos?. Sino hablamos quizá seamos conscientes de muchas otras cosas hasta el punto de que el silencio fuera insoportable. Quizá la tecnología nos ayudaría más en el propósito de llevar la rutina diaria. Pero ¿Cómo nos comunicaríamos con nuestros amigos, nuestro jefe, nuestra madre, nuestra pareja y nuestros hijos?.

¿Seriamos más afectuosos, empezaríamos una guerra, nos extinguiríamos? No lo sabemos ¿Volveríamos a un estado de nueva supervivencia en el que el silencio reinaría y confiaríamos en nuestras sensaciones e intuiciones? Tampoco lo sabemos.

¿No os habéis preguntado nunca porque hay personas que se comunican de forma diferente a otras?, ¿porqué hay personas que por mucho que intenten, no terminan de conectar con otras?. ¿Qué es lo que les hace diferentes para no llegar a un grado de entendimiento?, ¿El miedo de sentirse rechazado puede ser un motivo de peso?, los niños antes de empezar a categorizar no hacen las diferenciaciones que hacemos los adultos para relacionarnos. La otra posibilidad es la rigidez emocional, no estar acostumbrado a los cambios, de manera que una situación novedosa sea demasiado excitante para enfrentarse a ella, por otro lado, ambas opciones pueden darse al mismo tiempo.

A donde quiero llegar con todo esto, hay maneras diferentes de comunicarse y el entendimiento común es difícil cuando tenemos ideas preconcebidas a veces están en relación con la incapacidad de asumir ciertas responsabilidades emocionales, de entendimiento, de cuidado y de respeto. Nuestro ego afirma una verdad sobre nosotros y sobre lo que decimos o expresamos para protegerse de miedo, mientras que la razón nos hace dudar sobre nuestros argumentos y sobre los de otros, la capacidad de comunicarse con otros no deja de ser subjetiva, tiene más que ver con el conocimiento de lo que nos limita y de lo que nos da fuerza, el hecho de profundizar sobre nosotros vernos en situaciones novedosas nos capacita para atender a diferentes puntos de vista que nos hagan salir del desconocimiento y afrontar el miedo.

El miedo en la comunicación puede convertirse en una sensación angustiante y aterradora de no poder compartir con otros pensamientos, ideas o emociones. Somos seres sociales y el vínculo comunicativo con el otro evolutivamente es necesario para un desarrollo saludable. Cuando algo amenaza nuestra seguridad de comunicarnos utilizamos e incorporamos los llamados mecanismos de defensa, tenemos la capacidad de a hacer interpretaciones de lo que nos rodea para sobrevivir, nos protegernos cuando aparece la sensación de angustia que pone en duda lo que somos. Es la marca psíquica que rompe con nuevas estrategias alternativas, algunas pueden ser positivas, otras pueden ser positivas durante un tiempo, otras distorsionan la capacidad de comunicar, de manera que nos comuniquemos de manera contraria a la ética o a la moral pero las vemos necesarias para tener el control y adaptarnos a la situación concreta, es el resultado de dar una respuesta ante una situación amenazante, aunque tenga que olvidar la parte de lo que soy, parte de lo que yo necesito y de lo que necesitan otros.

En cualquier caso mediante la capacidad de expresar y comunicar podemos reflejar nuestra realidad más de lo que nos imaginamos. Y si dialogamos en profundidad podemos descubrir de nosotros maravillas o sombras y miedos que siguen acechando ocultos, inconscientes, que no siempre son tolerados pero que despuntan discreta y sutilmente. En muchos casos son el motivo de la falta de comunicación.

Según la PNL (Programación Neurolinguística) Resulta que la percepción del mundo a través de nuestros sentidos tiene mucho que ver, (cómo oímos, cómo vemos, cómo tocamos…). Para un bebé todo son sensaciones que se perciben y se procesan en relación con la historia de desarrollo que ha tenido hasta el momento, cual ha sido su funcionamiento motriz, cuando empezó a andar y a decir sus primera palabras. La integración de esas percepciones con un sentido emocional y social, en relación con situaciones determinadas empiezan a dar forma a una realidad subjetiva en el individuo. Hay una cantidad de variables que influyen en el comportamiento del niño/ a a medida que el desarrollo se adapte a las exigencias del entorno este entrará más en sintonía con lo que el mundo o su entorno más cercano espera de él, si el desarrollo esta desajustado por cualquier motivo puede acabar padeciendo este tipo angustia desadaptativa que se expresará mediante cólera desproporcionada, frustración acentúada y/o pasividad, al igual que si el entorno más cercano está desajustado, puede dar lugar a estas mismas respuestas.

Los niños/as viven en un terreno más hostil de lo que nos imaginamos, les cuesta razonar más las emociones, se sienten más expuestos que nosotros frente a las amenazas y la norma impuesta desde fuera. No son totalmente capaces de regular su inquietud y lo mejor de todo es que para regular la inquetud hay que inquieto. Por otro lado se necesita de la concentración como aspecto autoregulador para aprender a prestar atención a los detalles durante el aprendizaje y para controlar las emociones y desarrollar herramientas de convivencia con otros. Se pretende por tanto la permanencia en la tarea, para ello estimular mediante la acción conjunta del juego y el aprendizaje , trabajar con actividades diversas, estimular diferentes maneras de comunicarse, en entornos y con personas diferentes. Se amplia la percepción del mundo creando una noción más segura de sí mismo, desaparece el miedo a lo desconocido y se estimula la capacidad de querer aprender relacionándose con otros.

Los límites siguen dando forma al proceso de madurez, estos límites de tienen que dar de forma coherente sin poner en duda la habilidad del niño de conseguir sus objetivos. Sino estos límites reprimen emociones que se trasforman en culpa y el desarrollo de una identidad incapaz de resolver problemas o tomar decisiones debido a un exceso autoridad que les impide comunicarse..

En cualquier caso, todos hemos tenido dificultades de comunicación en algún momento, si no es en el lugar de origen, se puede dar perfectamente el el extranjero en un lugar donde se desconoce el idioma y aún así siempre buscamos herramientas alternativas de comunicación que permiten captar el mensaje. Y eso es lo que que no hay que perder la flexibilidad comunicativa y experimentar las emociones para aprender a comunicarlas.

Pero el comportamiento en el ser humano es a veces una defensa una forma de ocultar los motivos y los pensamientos y el lenguaje puede ser una manera de ocultar los pensamientos la prevención de la comunicación. Abraham Maslow

El descontrol de educar

El descontrol de educar

Siempre hay un momento en el que la vida te pone a prueba y es cuando entras en el conflicto de pensar que quizá el terreno es más abrupto de lo que imaginabas, pero sobre todo es un momento de conflicto contigo mismo.

La sensación de descontrol aunque se perciba peligrosa no deja de ser necesaria. La educación de los niños en muchos casos pasa por la incertidumbre incluso el miedo. Hay pocos motivos en una vida cada vez más automatizada que nos hagan sentir que perdemos el control, todo gira entorno a la comodidad de hacernos la vida más sencilla y relacionamos la falta de control con algo malo, con algo que no estamos haciendo correctamente o tememos equivocarnos.

Cuidar de niños es algo a lo que hay que habituarse ya que no todo está bajo control. A veces las necesidades de los niños son incompatibles con el control, el objetivo es ajustarse con tiempo, experiencia, aprendizaje práctico a las diferentes situaciones o retos que tendrán que superar y que por si solos se ajustarán para conseguir el control de ellos mismos. La ansiedad y el miedo en su justa medida es una respuesta adaptativa que los enseña a incorporar nuevos mecanismos y que los ayuda para adaptarse a las nuevas situaciones.

A edades tempranas, la ansiedad es una situación que se vive de forma continua y natural, se tiene la constante incertidumbre de vivir un día más poniendo a prueba lo que eres capaz de hacer. De pequeños estamos tan acostumbrados a la sensación de descontrol que se vive con la ilusión y entusiasmo de cada día como si fuera el último. Esto es algo que se ha puesto muy de moda últimamente y es la conciencia plena.
¿Que es lo que sucede en los adultos que percibimos la sensación de descontrol como si fuera algo amenazante?, lo contrario a la atención plena, es la falta de atención debido al tipo de pensamientos negativos inconscientes que debido a experiencias del pasado nos llenan de miedo e inseguridad, porque no estamos habituados a asumir riesgos (no seré capaz de hacerlo, esto no se me da bien, soy torpe…), los niños no piensan, actúan y simplemente aprenden prestando atención a los detalles, no tienen ideas que les hagan pensar que no son capaces de hacer algo, si no sucediera así probablemente sería mucho más difícil aprender y desarrollarse para adaptarse. Somos lo que pensamos.

La educación de los niños. Asisdo

La educación de los niños. Asisdo


Volviendo a la falta de control, es importante contar con la parte emocional de los niños, esa por la que muchas veces nos tiramos de los pelos, no conseguimos saber que es o qué necesitan. En etapas poco maduras, los niños empiezan a adquirir e integrar ese repertorio de funciones y habilidades que les van a ayudar a desarrollar competencias escolares y sociales básicas. Es un proceso muy rápido en el que se dan muchos cambios y no siempre se tienen en cuenta las dificultades emocionales y del pensamiento que puede tener el niño, los niños dejan de ser conscientes plenamente cuando tienen dificultades que no logran superar y que a veces no saben como interpretar. Estas son etapas llenas de frustraciones, cabreos, rabietas, lloros, pasividad. Necesitan aprender a interpretar sus dificultades para volver a ser conscientes y superar la desilusión de no sentirse capaces o de no sentirse queridos.

Pero es así, a la vida llegamos con dolor, las propias sensaciones vitales y primarias causan dolor, tener hambre causa dolor, los órganos, los músculos, las víscera aún se siguen formando, la temperatura, los ruidos, lo que olemos y lo que degustamos. Viven de las sensaciones externas e internas, que son las que avisan de que algo no está funcionando correctamente y que necesitan de la ayuda de alguien porque no entienden que pasa. Para ello, el amparo y la protección de la madre es vital.

A lo largo de la vida vivirán etapas que les ayudarán a tomar más control y autonomía de sí mismos, en esta progresión es necesario compensar la falta de atención de la madre con el desarrollo de la confianza básica en el niño. Asumir de manera progresiva responsabilidades les van a ayudar a sentirse más eficaces y seguros en el desarrollo de competencias básicas. Se verán en situaciones en las que sientan descontrol, pero no asociaran descontrol con sentirse abandonados o desprotegidos.

Viven en una ambivalencia de sensaciones, tienen sensaciones que les producen placer y sensaciones que les producen desagrado, aprenden qué estímulos tienen que evitar y qué estímulos les capacitan o les estimulan. Es inevitable que atraviesen una etapa egocéntrica en torno a los tres años de edad, etapa en la que integran pensamientos, emociones, comportamientos, es la etapa ideal para que el niño empiece a identificar sus emociones y que las comience a graduar. El niño, tiene que gritar, tiene que caerse, tiene que llorar y ser agresivo. Es imposible controlar algo que jamás ha sentido . A medida que transcurre el desarrollo se producen nuevos aprendizajes y nuevas alternativas que lo ayudan a desenvolverse y a trabajar en convivencia con su entorno. La norma impuesta desde fuera empieza a cobrar sentido y tiene la capacidad de identificarse con otros, desarrollar la empatía , es el momento de renunciar al “yo quiero” para dar paso a la intervención del maravilloso “sentido común” que forma parte de la madurez, estos pensamientos son los que tomarán poco a poco control de las emociones. Y aprenden a que no siempre pueden conseguir lo que quieren porque entra en conflicto con los sentimientos y emociones de otras personas.

A veces los problemas de control emocional se dan porque de alguna manera la emoción queda reprimida o no se ha expresado e interpretado correctamente. La rabia se transforma en culpa debido a una falsa interpretación de sí mismo (soy malo porque rompo cosas, soy tonto porque no se leer bien y mamá se enfada). Todo lo que quede asociado a esas situaciones, inconscientemente queda registrado, cada vez que se produzca el acontecimiento reaparecerá el temor y la tensión, se manifestará como una repetición de aquel acontecimiento que no ha sido liberado, ni resuelto. Esto es un trauma en la infancia.

Los niños a menudo adoptan el papel de pequeños guerreros que asumen problemas propios o circunstancias familiares, se sienten responsables de solucionar los problemas que ven a su alrededor. Tanta responsabilidad para un ser que está en pleno desarrollo, al final se manifiesta de forma caótica.

Siguiendo las etapas de Piaget y su teoría sobre el desarrollo moral. No es hasta los 8 años cuando ya son capaces de entender como se siente la otra persona en la misma situación, lo que les permitiría ir superando poco a poco el pensamiento egocéntrico. Por fin, saben lo que les darle un sentido a lo que es el bien y lo que es el mal, dependerá del control que tengan de sus emociones y la interpretación que hagan de las situaciones. Lo que empieza como el acatamiento de una norma sin más, se transforma en un razonamiento elaborado y es ahí cuando tienen la capacidad de entender lo que es mejor para ellos mismos y su autonomía compartida con otros.

Los niños se encuentran en un estado de ambivalencia continuo, es bueno proporcionarles la libertad de expresar sus emociones (reír, de enfadarse, de llorar, ilusionarse y desilusionarse). Cada niño es diferente, cada niño desarrolla más unas capacidades que otras, cada niño aprende de forma diferente. Es necesario ese tiempo y paciencia que no siempre son compatibles con el ritmo acelerado que sigue nuestra sociedad. La mejor manera de aprender es explorar percepciones, emociones y comportamientos. No quita que esto cause irritabilidad en los adultos, aquí los adultos necesitan un ejercicio de autocontrol. Depende del niño, del ambiente familiar, escolar, social, de sus hábitos. Es la vida y es nuestra naturaleza, así nos desarrollamos y así aprendemos.

Resulta que podemos aprender bastante de nosotros mismos a raíz del comportamiento de los niños, ellos perciben cosas de manera que los adultos por circunstancias X hemos perdido el don de reconocer, no pasa nada. Son un motivo más de vernos reflejados en ellos con otra perspectiva, la perspectiva de mejorarlos a ellos y a nosotros mismos.

Las dificultades comunicativas de los niños con TEA

Las dificultades comunicativas de los niños con TEA

Los niños con T.E.A , tienen dificultades para establecer interacciones con los suyos y sus semejantes. Los síntomas empiezan a aparecer entre los 6 y los 12 meses donde se ve claramente la falta de conexión con la madre ante los esfuerzos de jugar con la prosodia de la voz, la expresión facial y la búsqueda mediante contacto visual. La falta de interacción no ayuda a que haya estimulación directa en el bebé y los primeros intentos comunicativos, por lo que estos dejan de ser reforzados.

Si no hay comunicación con la madre, es muy difícil que muestren empatía, no identifica rasgos comunicativos asociados a estados emocionales. A la larga puede tener dificultades de autocontrol ya que si no interpretan la interacción con la madre son más difíciles de calmar. Los problemas de control emocional pueden dificultar el sueño y tener problemas gástricos o de alimentación.

Lo bebés con T.E.A tienen dificultades en el proceso integración perceptiva del propio desarrollo. El bebé normal sigue desarrollando la integración sensorial en base a la comunicación que establece con otros hasta aprender autorregularse y tener más control de su cuerpo para seguir marcando nuevos objetivos de desarrollo. Un niño con T.E.A sigue un proceso de desarrollo diferente frente a a exceso o defecto estimular de la alteración de sus propios sentidos.

Se procede a a integración de la información en el sistema somatosensorial que comprende un complejo organismo consistente en centros de recepción y proceso, aquí se procesan todas aquellas señales propiodeptivas y nociceptivas (de dolor y temperatura…) que informan de los desajustes fisilógicos o la homeostasis del organismo.

Por otro lado hay un área subcortical que se encarga de hacer una integración de todas estas informaciones elementales, el tálamo. El tálamo está conectado a la amígdala que es el centro por excelencia de las emociones (miedo, rabia, sosiego, calma, felicidad) interpretan la activación que propaga por el neocortex a través el tronco encefálico que capta la información a través del SN y este será el que mandará las señales del estado interno de los órganos.

Dificultades comunicativas niños con TEA

Dificultades comunicativas niños con TEA


La amígdala está conectada con el hipotálamo que registrará inconsciente o conscientemente memorias o experiencias y que asociará con contenido emocional de manera que se creen nuevas conexiones para conseguir anticipar situaciones y poder dar una posible respuesta o solución a determinada situación.

¿Cómo puedo conseguir protegerme para sobrevivir? Se empiezan a elaborar asociaciones O-R (Organismo-Respuesta) en función del grado de bienestar o malestar (amígdala) que experimente el bebé dará una respuesta acorde con su grado de necesidad para equilibrar el estado fisiológico su cuerpo.

A medida que se desarrolla el bebé, dejará de prestar atención a la tormentosa estimulación corporal para interaccionar con su medio ya que ha conseguido cumplir los prerrequisitos de desarrollo interno y está preparado para interaccionar con su medio.

De esta manera la complejidad de situaciones aumenta, tiene que procesar la información de fuera para integrarla con sus estímulos internos y poder dar respuestas acordes a ese medio externo (E-O-R), ESTÍMULO EXTERNO +ORGANISMO+RESPUESTA). Es la base del comportamiento humano. Se comienzan elaborar secuencias de acciones más complejas, el bebé se da cuenta de que puede tener un impacto en el medio externo y lo aprovecha, quiere saber más. Comienzan a ponerse en marcha mecanismos de plasticidad neuronal que motiven a la inmadura área frontal a elaborar la planificación secuencias de acciones motoras, consecución de objetivos, programación de pasos que tengo que poner en marcha para conseguir esos objetivos, ejecución motora , el reajuste y coordinación de esos pasos.

El SNC pondrá en marcha la secuencia de acciones motoras por medio de los músculos y las viceras que desecadenará una respuesta comportamental y comunicativa que tiene que crear el impacto deseado.

Por lo tanto es lógico pensar que los niños con autismo tengan problemas para autorregularse y poner en orden la sensaciones sensoriales que le permitan dar una respuesta en el entorno, por lo tanto según estudios muestran que existe un déficit en la función ejecutiva de planificación relacionada a la organización de acciones y del pensamiento. Por eso es muy importante que los niños autistas trabajen con un programa psicomotor y estimulación perceptiva que intervenga sobre el cableado de procesamiento de las secuencias por medio de movimiento, acciones, estimulación visual o auditiva y reproducción implicando la planificación por pasos, la organización de acciones y el pensamiento. De manera que se establezcan las conexiones de asociación adecuadas para poder extraer información integrada y acorde con su cuerpo, sus necesidades y su medio.