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La tristeza ¿Quien ha dicho que llorar no es de valientes?

La tristeza ¿Quien ha dicho que llorar no es de valientes?

ente relacionada con la autoestima . Nos ayuda a aceptar que tenemos parte de la responsabilidad en un conflicto, ayuda asumir la  pérdida sufrida, ayuda a aliviar la tensión emocional acumulada debido al desgaste de un sufrimiento o una sobrecarga. El problema de la tristeza está en  cuando se alarga en el tiempo, esto es  dAl igual que cualquier otra emoción,  la tristeza cumple una función y es la de recordarnos que no somos perfectos y está  muy estrechamebido a que  asumimos cargas que no nos corresponden, nos culpabilizamos o responsabilizamos  en exceso, el exceso de responsabilidad alarga la tristeza en el tiempo y nos hace sentirnos débiles, cansados y vacíos. El desequilibrio reside en el estado de carencia vivida y eso puede ser indicativo de que hay personas o acciones que están consumiendo unos recursos que necesitamos dedicar a nosotros mismos. Nuestro objetivo es  cambiar progresivamente esa realidad, la nuestra.

La tristeza nos ayuda a ajustar el conflicto que existe entre el mundo interno y el externo,  ayuda a generar autonomía y deshacernos de apegos que nos impiden madurar, no siempre vamos a ser eficaces, no siempre vamos a hacer correctamente las cosas, no siempre podemos disponer de cariño y afecto, no siempre nos vamos a merecer cosas buenas. Encontrar el equilibrio entre la responsabilidad y la injusticia es la clave.

La tristeza nos permite asumir la pérdida de privilegios y la necesidad de crear nuevas estrategias que nos ayuden  para adaptarnos mejor  a la situación sin consumir los recursos de los demás. La tristeza nos ayuda a ser conscientes de las cosas que tiene que mejorar en nosotros, respetando nuestro propio espacio.

Es importante identificar qué pensamientos estamos si estamos magnificando sentimientos de culpa o odio, estos son los que nos impiden avanzar, junto con el sentimiento de inutilidad y fracaso.

Cuando no tenemos más lágrimas que derramar y afrontamos la situación asumiendo nuestros errores  liberándonos de carga, nos volvemos más pacientes, vencemos el miedo que hemos aceptado,  nos hacemos capaces de tolerar mejor el dolor y la frustración, nos ayuda a conservar la humanidad y madurar.

Se crea una nueva fortaleza o una nueva coraza, la capacidad de superación y el renovado optimismo. Te quitas la piel vieja para vestir otra, más resistente, más gruesa, más fuerte.

No deja de ser un esfuerzo, no deja de ser dolor, no deja de ser un pasito más que nos ayuda avanzar.

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La era del cambio

La era del cambio

Vivimos tiempos de transformación, al igual que cambiamos a un teléfono de última generación  o cambiamos los electrodomésticos porque empiezan a fallar, vivimos tiempos en los que también es necesario reciclar las ideas,  estas son las que realmente configuran nuestra identidad y el proceso de cómo maduramos.

Comparando una y otra necesidad, la gran mayoría diría que la más importante es la segunda, sin embargo, una idea es difícil de cambiar, sobre todo cuando se vive en sumergido en un entorno conservador de personas resignadas al cambio. De ahí que la propia libertad de expresión quede limitada a los mismos y repetitivos temas de conversación y que por lo tanto aunque la ley lo permita, la libertad de expresión no sea posibles.. Cualquiera que salga fuera de la norma será duramente reprimido, será considerado el raro, el listo, o el tonto. Aunque tengamos la opción de pensar por nosotros mismos,  el esfuerzo que ello supone es tal, que al final optamos por un teléfono de última generación.

Resulta que a veces no nos vemos como personas demasiado sociales, o que somos un poco despistados,  a veces sentimos que no somos demasiado constantes, o que quizá nos falta carácter. Esto es así, mejor aceptarlo cuanto antes, defectos vamos a tener, es absurdo perseguir objetivos poco realistas como la perfección.  Quizá esta idea preconcebida que nos viene es por el hecho de que nos enseñan a que la dirección para todos es la misma, que es mejor tener éxito, no hay cabida al  fracaso, sin embargo no hay más remedio que aceptar no hay fracaso no hay aprendizaje. Tu habilidad no es la que te dicen, sino la que tienes y es importante conocerse muy bien para saber elegir.

Hay lugares donde esto lo tienen muy claro, cuando les hablas de preocupación ¿qué es eso? déjate llevar, relajate y luego piensa. La solución más sencilla es la más probable (Navaja de Ockam), encontrarse en un estado de alerta constante es agotador y lo peor, es que mata la creatividad.   Cada lugar es diferente por la historia que ha condicionado una determinada perspectiva, debido a las condiciones  socioeconómicas y políticas que han imbuido a los territorios  ya sea por supervivencia o por el hecho de que hayan ocurrido sucesos catastróficos en el pasado, esto deja una huella en el presente  que no paran de manifestarse de manera continua en el tiempo, por ello hay lugares que se adaptan mejor a los cambios que otros. Los que no tienen pasado saben que tienen que seguir, aceptar la novedad,  mientras los que tienen una memoria aún presentan conflictos pasado sin resolver que pasan de generación en generación y estamos terriblemente manipulados por ello.

Para que se produzcan verdaderos cambios necesitamos de la calma, sin calma no hay verdadera atención y sin atención no hay concentración. Esta concentración es vital para vivir cada instante como debe de ser vivido.

Lo contrario de la calma es la tensión, vivimos contagiados por el retroceso que ello supone,  vivimos poniéndonos barreras los unos a otros  permitiendo que el  sufrimiento no deje de estar presente de manera constante deteriorando considerablemente las relaciones humanas y haciendo menguar las expectativas de futuro, la verdadera evolución humana y el cambio.

Un periodo de cambio, también exige un cambio de mentalidad, la rigidez y la tensión social no sirve.  La tradicción nos obliga a prestar importancia a lo que es natural. Hay que tener una opinión diferente, dar mayor importancia a la sensibilidad humana, pensar en los beneficios que supone la recompensa sobre todo en periodos tan tempranos del aprendizaje, la importancia de no poner etiquetas, la importancia de cambiar a hacia  una orientación más colaborativa en vez de competitiva.

Lo cierto es que puede que sea una visión más que optimista vista por muchos que viven la opresión de lo que les rodea, sin embargo, de todo de se cansa uno, incluso del drama que supone aguantar por los restos el pesimismo de la vida hasta el final de sus días.

Como decia Charles Chaplin “Mirada de cerca la vida parece un drama, pero vista desde lejos, parece una comedia”.

Porque este es el drama al que decidimos someternos, es la voz del propio ego que no para de regocijarse en la idea del sufrimiento.  En vez de tomarnos la vida como un simple suceder de acontecimientos necesarios que nos hacen madurar, sentir, explorarnos, vivimos estancados en el pasado, en lo felices que fuimos, en lo lamentable que es nuestra existencia, en que no merecemos ser queridos, en la culpa.

Pensamos que las personas de éxito no han sufrido, sin embargo seria sorprendente hacer una revisión  de las diferentes historias de esfuerzo y/o superación de muchos que sencillamente decidieron pensar o piensan diferente. Es curiosa la atención cuando no se le sabe poner un rumbo real hacia algo que realmente tiene sentido, el hábito existente de  justificar el estado de desconsuelo en el  que nos sumergimos, simplemente porque no somos capaces de renunciar a las relaciones que nos lastran, las parejas que nos humillan, el perfeccionismo que nos hace sentirnos aún más estúpidos,  la conservación de hábitos estrictos que pensamos que nos dan seguridad, el maltrato psicológico al que nos sume nuestro propio entorno. Aguantamos porque así pensamos que somos fuertes, pero somos  débiles porque no somos capaces de renunciar a la basura que no nos deja avanzar.

Aspectos a tener en cuenta para adaptarse al proceso de transformación:

  • Apertura mental hacia el progreso, acoger las nuevas tendencias. Arriesgarse a explorar aspectos que nos resultan desconocidos.
  • Flexibilidad mental, perder el miedo a equivocarse. Para ello, hay que equivocarse.
  • Dejar fluir la vida, quitar importancia a los hechos o distorsiones de la realidad que nos inculca la sociedad.
  • Generar nuevos objetivos que realmente pongan a prueba la  autoeficacia o que supongan superar barreras.
  • Alejarse de las personas tóxicas que nos hagan sentirnos inseguras.
  • Generar un espacio personal donde uno pueda expresarse con libertad.
  • Buscar ayuda cuando es necesario.

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Frases de los adultos que perjudican en el desarrollo infantil

Frases de los adultos que perjudican en el desarrollo infantil

A lo largo del desarrollo infantil se producen muchos aprendizajes y no todos  aportan lo que verdaderamente queremos que llegue a formar parte de su personalidad.Son probablemente las lecciones  que nosotros como adultos escuchamos cuando eramos niños, que normalizamos y ante las que nos insensibilizamos.

En la actualidad y debido al ritmo frenético en el que nos vemos inversos, la sociedad del bienestar y la satisfacción inmediata, la era de los medios y la tecnología ofrece una cantidad de recursos ilimitada que hay que aprender a seleccionar, se necesitan de las buenas influencias para saber que tipo de información quieren seleccionar, porque siempre tendrán a mano multitud de modelos a los que parecerse porque son admirados, porque son exitosos, porque parecen tener todo lo que quieren. Nuestra obligación es la de ofrecerles verdaderos modelos de referencia que les enseñen más allá de simples estándares

Nuestra misión es la de que se sientan seguros de su identidad, que no se desencaminen, que hagan frente a los obstáculos ya que por lo contrario les toca atravesar  duros caminos  frustración, de insatisfacción y materialismo. Debemos de tener cuidado porque  nuestra propia insatisfacción personal, puede alterar el entusiasmo con el que necesitan seguir explorando su entorno. Su naturaleza es la de aprender y que se sientan seguros de alcanzar los objetivos progresivos que les depara la vida.

Hay quienes se resisten ante las enseñanzas que les transmitimos, por lo que acabamos asumiendo que son chicos y chicas conflictivos. Por otro lado hay que tener en cuenta el estado de vulnerabilidad en el que se encuentran, si han sufrido decepciones, si han tenido dificultades, hay que tener en cuenta que en esos casos los niños o y los adolescentes no racionalizan tan fácilmente las cosas. La enseñanzas que amenazan, imponen o comparan pueden hundir aún más su autoestima. En este proceso hay que ayudarles para que  focalicen su atención en los aspectos que les hacen fuertes, capaces y libres.

Algunas de esas enseñanzas son las siguientes:

– Mientras vivas en esta casa harás lo que yo digo. (Sumisión) -Si queremos que tengan iniciativa para que hagan cosas por sí solos, no debemos oprimirlos. Resulta complicado que tomen sus propias decisiones, cuando les frenamos con autoridad. Siempre es una mejor opción negociar con ellos las condiciones, darles la responsabilidad de que vean que es lo mejor para ellos, hará al mismo tiempo que se sientan más adultos.

– Te lo dije. (Inseguridad, Culpa) -Los niños tienen que aprender de sus errores, no lo harán bien a la primera, puede que tampoco a la segunda. Lo que demostraremos de esta manera es que tenemos que quedar por encima de ellos, sin aportar en realidad ninguna enseñanza.

– Si no estudias, nunca vas a aprobar/nunca vas a ser nadie en la vida. (Miedo al fracaso, miedo al éxito) -Lo que tenemos como objetivo es fomentar un hábito, puede que acabe creando más rechazo, frustración y comportamientos  de evitación. Al ser una tarea que le cuesta trabajo realizar. Mejor realizar una progresiva programación, recompensar esfuerzos e intervenir o ayudar en las dificultades.

– No toques eso, lo vas a romper. No te tires al suelo que te vas a ensuciar. Te vas a caer. Te vas a enfermar (Perfeccionismo, miedo a enfermar, inseguridad, ansiedad)-No confundir con poner límites. Por otro lado si queremos que los niños conozcan su mundo, que aprendan cuando se equivocan, les tenemos que dar cierto margen para que lo hagan y posiblemente manejar nuestra propia ansiedad para no perjudiciales.

– Quien quiere algo, algo le cuesta. (Perfeccionismo, frustraccion) -Es una idea que puede sugerir esfuerzo, algo que no resulta un problema. El problema es cuando damos por hecho que los niños no saben lo que es el esfuerzo, por el contrario, los niños saben perfectamente lo que es querer hacer bien las cosas para que sus padres se sientan orgullos de ellos, hasta que las circunstancias les superan.

– ¿Te crees más listo que yo? (Sumisión) – No es un problema que los niños sientan que saben cosas, no es un problema que se sientan inteligentes, necesitan sentir que tienen conocimientos y habilidades para verse capaces y superar los obstáculos.

– Tienes que aprender de tu hermano, mira que bueno es. (Comparación)- Este es el llamado efecto Pigmalión, sobre todo  hermanos, ya que  tienden a diferenciarse. La comparación no fomenta que ellos puedan verse únicos, sino que se ven en la obligación de parecerse a alguien y fomenta la necesidad de competir con el otro. Por otro lado, si lo que se está diciendo es que mi hermano es bueno, yo debo de ser el malo.

– Deja de llorar, tienes que ser fuerte. (Insensibilidad, dificultades para expresar sentimientos)- Si se abusa de esta enseñanza, puede ser un problema que dificulte comunicarse con otros, pedir ayuda y empatizar.

– Eres un mentiroso. (Etiqueta). Normalmente se hace uso de la mentira para aprender a hacer uso del lenguaje a edades tempranas, lo que a edades posteriores termina por desaparecer si nosotros no le damos la mayor importancia. Posteriormente cuando las mentiras se mantienen es porque quieren evitar consecuencias negativas ellos, lo que a la larga se acaba convirtiendo un hábito difícil de cambiar. Lo importante en estos casos es evitar que se sientan amenazados.

– Qué torpe eres, mira lo que has hecho. Venga, date prisa, que lento eres. No te vistas así, pareces un mendigo/pareces una cualquiera. Eres un vago/a te tiras el día en tu cuarto sin hacer nada. (Etiqueta, Inseguridad y culpa)- Lo malo de las etiquetas, es que acaban confundiendo la identidad del/la joven. Lo que de primeras causa rechazo, en el futuro  pueden acabar pensando que son así, sobre todo cuando atraviesan dificultades, lo que les sume en un estado de vulnerabilidad y desarraigo que puede tener importantes comportamientos de riesgo.

De ahí que seamos seres sociales y que cuando se atraviesan importantes dificultades, lo mejor es haya personas que les recuerden quien son y lo que valen por lo que hacen, por lo que eligen, por las destrezas que desarrollan.

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