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Los niños con T.E.A , tienen dificultades para establecer interacciones con los suyos y sus semejantes. Los síntomas empiezan a aparecer entre los 6 y los 12 meses donde se ve claramente la falta de conexión con la madre ante los esfuerzos de jugar con la prosodia de la voz, la expresión facial y la búsqueda mediante contacto visual. La falta de interacción no ayuda a que haya estimulación directa en el bebé y los primeros intentos comunicativos, por lo que estos dejan de ser reforzados.

Si no hay comunicación con la madre, es muy difícil que muestren empatía, no identifica rasgos comunicativos asociados a estados emocionales. A la larga puede tener dificultades de autocontrol ya que si no interpretan la interacción con la madre son más difíciles de calmar. Los problemas de control emocional pueden dificultar el sueño y tener problemas gástricos o de alimentación.

Lo bebés con T.E.A tienen dificultades en el proceso integración perceptiva del propio desarrollo. El bebé normal sigue desarrollando la integración sensorial en base a la comunicación que establece con otros hasta aprender autorregularse y tener más control de su cuerpo para seguir marcando nuevos objetivos de desarrollo. Un niño con T.E.A sigue un proceso de desarrollo diferente frente a a exceso o defecto estimular de la alteración de sus propios sentidos.

Se procede a a integración de la información en el sistema somatosensorial que comprende un complejo organismo consistente en centros de recepción y proceso, aquí se procesan todas aquellas señales propiodeptivas y nociceptivas (de dolor y temperatura…) que informan de los desajustes fisilógicos o la homeostasis del organismo.

Por otro lado hay un área subcortical que se encarga de hacer una integración de todas estas informaciones elementales, el tálamo. El tálamo está conectado a la amígdala que es el centro por excelencia de las emociones (miedo, rabia, sosiego, calma, felicidad) interpretan la activación que propaga por el neocortex a través el tronco encefálico que capta la información a través del SN y este será el que mandará las señales del estado interno de los órganos.

Dificultades comunicativas niños con TEA

Dificultades comunicativas niños con TEA


La amígdala está conectada con el hipotálamo que registrará inconsciente o conscientemente memorias o experiencias y que asociará con contenido emocional de manera que se creen nuevas conexiones para conseguir anticipar situaciones y poder dar una posible respuesta o solución a determinada situación.

¿Cómo puedo conseguir protegerme para sobrevivir? Se empiezan a elaborar asociaciones O-R (Organismo-Respuesta) en función del grado de bienestar o malestar (amígdala) que experimente el bebé dará una respuesta acorde con su grado de necesidad para equilibrar el estado fisiológico su cuerpo.

A medida que se desarrolla el bebé, dejará de prestar atención a la tormentosa estimulación corporal para interaccionar con su medio ya que ha conseguido cumplir los prerrequisitos de desarrollo interno y está preparado para interaccionar con su medio.

De esta manera la complejidad de situaciones aumenta, tiene que procesar la información de fuera para integrarla con sus estímulos internos y poder dar respuestas acordes a ese medio externo (E-O-R), ESTÍMULO EXTERNO +ORGANISMO+RESPUESTA). Es la base del comportamiento humano. Se comienzan elaborar secuencias de acciones más complejas, el bebé se da cuenta de que puede tener un impacto en el medio externo y lo aprovecha, quiere saber más. Comienzan a ponerse en marcha mecanismos de plasticidad neuronal que motiven a la inmadura área frontal a elaborar la planificación secuencias de acciones motoras, consecución de objetivos, programación de pasos que tengo que poner en marcha para conseguir esos objetivos, ejecución motora , el reajuste y coordinación de esos pasos.

El SNC pondrá en marcha la secuencia de acciones motoras por medio de los músculos y las viceras que desecadenará una respuesta comportamental y comunicativa que tiene que crear el impacto deseado.

Por lo tanto es lógico pensar que los niños con autismo tengan problemas para autorregularse y poner en orden la sensaciones sensoriales que le permitan dar una respuesta en el entorno, por lo tanto según estudios muestran que existe un déficit en la función ejecutiva de planificación relacionada a la organización de acciones y del pensamiento. Por eso es muy importante que los niños autistas trabajen con un programa psicomotor y estimulación perceptiva que intervenga sobre el cableado de procesamiento de las secuencias por medio de movimiento, acciones, estimulación visual o auditiva y reproducción implicando la planificación por pasos, la organización de acciones y el pensamiento. De manera que se establezcan las conexiones de asociación adecuadas para poder extraer información integrada y acorde con su cuerpo, sus necesidades y su medio.